Un halo sin luz

Míralo. Fíjate bien. Ahí está. Rodeado de partículas de hielo en una permamente fría atmósfera. El cielo parece más oscuro sin él. Puede llegar a ser un arcoíris completo pero vive en constante lamento. Suele brillar con el color rojo y blanco pero siempre es el mismo cuento. Usualmente se puede observar en lugares fríos con mayor detenimiento y, el Almería, futbolísticamente lo es. Porque las radiaciones de luz se desplazan por medio de ondas que viajan a una extraordinaria velocidad y en este equipo falta juego y calidad.

Pozo es ese perfil de jugador capaz de levantar al aficionado de su asiento. El jóven malagueño es una pieza clave para conseguir la permanencia en segunda división. Para mantener la esperanza en un equipo que, por momentos, deja sin aliento. Durante las tres temporadas que lleva defendiendo los colores del equipo almeriense ha demostrado que es un faro al que agarrarse. Ha mostrado un nivel superior y son suficientes los motivos para marcharse.

Está claro que no hay un proyecto deportivo para pensar en logros mayores. Es evidente que la realidad sigue siendo la misma. Mantener un puesto en el fútbol profesional. Puesto que la creatividad es una quimera, la defensa de aquella manera y el ataque sin goles, pidiendo a alguien que los meta. La plantilla anda justa de nivel y no hay para más. Hay un alto grado de frustración acumulada por parte de Pozo.

El próximo verano subirá la temperatura. Los días serán interminables. Las noches tendrán un calor de locura. Los barcos de primera llegarán a la costa de la capital almeriense. Con ellos desembarcarán muchos y su intención de gastar. Llegará el dinero a Almería. Y, tras esta época del año, volverá el inicio de la rutina. Entonces, cada semana, jugará la UDA. Buscando regalar alguna alegría. Eso sí, con días cortos y noches frías. Echando en falta mayor luz y calor. Recordando aquel sol con melancolía. Y será ahí cuando la afición sea consciente de que lo compraron, se lo llevaron. Dejando un equipo sin luminosidad. Un halo sin luz.

Juan José Hernández
Juan José es estudiante de periodismo en la Universidad de Málaga. Se define como “ragoleño por el mundo y embajador almeriense”.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *