Sentencia rojiblanca

Probado y así se declara que el día 18 de marzo de 2018 surgió un incidente en el denominado Nuevo Estadio José Zorrilla de Valladolid, cuando estaba teniendo lugar el partido correspondiente a la trigésimo primera jornada de la segunda división española de fútbol. Al adelantarse en el marcador la UDA en el minuto tres de partido se presenció un acoso constante ante el meta blanquivioleta. Motivo que originó falsas esperanzas a los seguidores almerienses ante la posibilidad de obtener un resultado positivo, ocasionando daños anímicos y morales a cada aficionado rojiblanco.

Asímismo, debo condenar y condeno a la UDA como autora permanente y responsable de una práctica grave llevada a cabo durante la presente temporada, a la pena de sumar catorce puntos en la clasificación antes de que finalice el campeonato. Con una cuota semanal de dosis de ilusión. Contra la presente resolución cabe interponer un recurso de apelación en el plazo de siete días a partir de la notificación de la misma, ante este Juzgado crítico, Másalmería y su humilde escritor.

Y así fue, con cara de tontos, como siempre. Con sensación de vacío. Porque pudieron rematar un encuentro que se puso de cara. Porque el equipo no mereció perder y lo han vuelto a hacer. Porque se acerca el final de temporada y solo vale sumar y volver a sumar. Porque ya son muchas jornadas con puntos que no se terminan de amarrar. Porque estamos condenados a sufrir hasta el final. Quizá sea injusto decirlo ante una buena primera parte, pero así no se llega a la orilla.

Las rentas se acaban. Las jornadas también. Comienza la cuenta atrás. Cada partido como una final. Al frente un calendario que continúa siendo de aúpa. Rivales de la zona noble con los que jugar. Pero la idea es la misma. Puntuar. Ya que el margen que hay frente a los puestos de descenso se perderá si la situación no se remedia. La condena está clara. Sufrir y esperar a que el Almería salve la categoría. Que acabe con la más que pesada pesadilla. Sellando su participación, un año más, en la categoría de plata. La única y deseada sentencia rojiblanca.

Juan José Hernández
Juan José es estudiante de periodismo en la Universidad de Málaga. Se define como “ragoleño por el mundo y embajador almeriense”.

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