Fútbol inverosímil

Un deporte que brinda la oportunidad de ver golazos, controles impensables, jugadas que despiertan a una afición dormida u otras donde el asombro precede un aplauso al unísono. Un magnífico deporte que gira en torno a un balón y la imprecisión. Donde el mismo jugador falla un remate a puerta con el portero vendido o tira un penalti fuera después de marcar gol por la escuadra. En numerosas ocasiones el fútbol no tiene apariencia de verdad. El resultado cosechado por la U.D. Almería frente al filial sevillista tampoco. El electrónico muestra una diferencia final inverosímil.

Nada es tan evidente cuando la capacidad de análisis es justa. En el fútbol, todo es posible. A pesar de los buenos resultados en el arranque liguero. A pesar de ganar un partido por tres goles de diferencia no seré quien fomente queja alguna. Por ahora todos contentos. En la división de plata del fútbol español los resultados pesan más que el juego. Habrá partidos con guiones sacados de una película de miedo y se juegue mal. Eso sí, lo que pase en el terreno de juego será otra afirmación de que el fútbol es como jugar a la quiniela, impredecible.

Hay partidos cerrados o abiertos. Tácticos y sin sentido. ¿Detalle que decanta la balanza hacia un desequilibrio?. Hacer gol o recibirlo. Es tal la emoción del juego que, aunque no presuma de ser brillante y sea cual sea la etiqueta futbolística de ese día, un encuentro que va empatado a cero en el minuto noventa y se gana en el añadido hace que el estado de ánimo de una afición, mayoritariamente, sea alto durante la semana, por ejemplo.

El pasado viernes en el estadio Juegos del Mediterráneo hubo poco fútbol. Ahora bien, si comparamos el juego desplegado por el equipo de Ramís respecto a las últimas jornadas, hubo mucho fútbol. La diferencia futbolística en el terreno de juego en esta categoría es mínima. Aunque la diferencia en el marcador invite a pensar que fue grande. Existe el acierto, el detalle en el momento adecuado. Pese a la abultada victoria nada es tan evidente. Después de todo, dependiendo de los ojos que lo miren, de la camiseta que lleve puesta, un resultado final corresponderá a la percepción y estado de ánimo del momento. A un fútbol inverosímil.

Juan José Hernández
Estudiante de periodismo en la Universidad de Málaga. Ragoleño por el mundo y embajador almeriense.

Una idea sobre “Fútbol inverosímil”

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