Empaque y empate

El encuentro se presentaba complicado; tanto por la entidad del rival -una de las mejores plantillas de la categoría- como por la baja del mejor jugador del equipo almeriense, Pozo. El bagaje de las últimas jornadas hacía pensar en un desenlace lógico, acumular una derrota más en el casillero mostrando una imagen preocupante y poco halagüeña. Ahora bien, está demostrado que en el fútbol de plata la igualdad impera por encima de todo. Eso sí, siempre con dosis de intensidad y sacrificio.

La UDA llegó a la ciudad más antigua de Europa con un propósito; taponar la grave hemorragia de puntos que padecía durante el último mes y, esta vez sí, rescató algo positivo. “Hemos logrado sumar un punto ante un equipo que el año que viene puede estar en Primera División”, declaró Lucas Alcaraz tras el partido frente al Cádiz. El técnico del Almería planteó un partido que neutralizó el centro del campo del oponente y, gracias al planteamiento y la entrega de los jugadores, la imagen cosechada en el Estadio Ramón de Carranza cambia la dinámica negativa de la plantilla.

La solidez defensiva y un ángel de la guarda particular -René Román- tuvieron gran parte de culpa. El portero gaditano estuvo de diez y salvó dos goles cantados por la parroquia amarilla. Esta jornada toca destacar los aspectos tácticos y las actuaciones bien ejecutadas después de la nefasta racha que se venía arrastrando. Eso sí, sin demasiada euforia, puesto que el Almería tan solo disparó una vez entre los tres palos. En el capítulo ofensivo, el equipo deja graves síntomas cara a gol. La mordiente ofensiva brilla por su ausencia una jornada más.

Es tiempo de apretar más que nunca. La renta con los puestos de descenso se ha visto reducida a dos puntos. A estas alturas de temporada hay que enseñar en el terreno de juego las ganas que hay por llegar a buen puerto. El camino es ser un equipo entregado a la causa. Donde se pueda presumir del empaque visto en “La Tacita de Plata” para, si no se puede sumar de tres en tres fuera de casa, hacer valer el empate en el Juegos del Mediterráneo.

Juan José Hernández
Juan José es estudiante de periodismo en la Universidad de Málaga. Se define como “ragoleño por el mundo y embajador almeriense”.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *