Actitud irracional

Sorprende. Hiela la sangre la extremada actitud con la que salieron al campo los jugadores de la UD Almería. Sin ir demasiado lejos, buscar un ejemplo es sencillo, el partido frente al Córdoba se asemeja mucho al presenciado en el Iberostar Stadium. Un equipo que viajó a Mallorca de vacaciones. Cuesta mucho encontrar una explicación lógica que justifique las carencias mostradas el sábado. Quizá no lo entienden, ni son conscientes de la situación actual que atraviesa el equipo.

Es harto complicado imaginar un futuro en Segunda División B. Ahora bien, mientras no lo hagan, mientras no saquen orgullo y salgan al terreno de juego con tensión, el camino está hecho, van abocados a la catástrofe. La personalidad, el talento de quienes lo tienen, la capacidad creadora y el poder de seducción son virtudes cada día más escasas. Tan solo se pide actitud ganadora, por favor. Resultados y una imagen digna, por favor. El sueldo hay que ganárselo.

Riesgo y morbo, parece que gusta. Ese constante juego con la quema. Hace unos días se cumplió el décimo aniversario del primer ascenso que aupó a la UDA por primera vez a la máxima categoría del fútbol español. Ahora se celebra una victoria como agua de mayo. Una permanencia en la liga de fútbol profesional para tener viabilidad. Los tiempos cambian, sí.

Quedan tres partidos. Tres finales donde no hay lugar para el traspiés. Es exigible pedir menos agonía, menos sufrimiento, eludir cuanto antes el descenso. La afición está quemada. Envuelta en la ansiedad, perpleja ante la incredulidad de unos jugadores que ofrecen una actitud irracional. Un chiste de mal gusto cuando te estás jugando la vida.

25/05/2017