Un club sin alma

La derrota, no por abultada, no dejaba de estar asumida de antemano. El Almería recibía a un Sporting enrachado que oposita a subir de forma directa y que demostró que, cuando se tiene el viento a favor, se vive mejor. El cuadro asturiano, jugando a medio gas, se puso 0 a 3 aprovechando la torrija rojiblanca y un arbitraje más que discutible. El colegiado, en cambio, no sirve de coartada almeriense. El Almería siguió con su viaje a ninguna parte, su fútbol ausente y su actitud frustrante.

Pero sobre todo, lo que más peso tuvo a la hora de desnivelar el partido es el hecho de que el Almería es un club sin alma, sin demasiado presente y con un futuro más que cuestionado. El presidente hace tiempo que perdió las ganas, está por estar, y así nos va. El equipo malvive en la zona baja y sólo mantiene esperanzas de salvarse por los deméritos de sus rivales. El Almería lleva 5 temporadas así, apostando a que haya rivales peores, o más bien esperando a rezando para que los defectos o errores de otros nos salven de la quema. Eso no es un proyecto serio. Eso es un despropósito.

Podemos exigirle a los jugadores amor propio y orgullo, pero al que hay que exigirselo más es al presidente. El Almería necesita un cambio total que va mucho más allá de entrenadores, jugadores, directores deportivos y directiva. El club necesita reinventarse, savia nueva y un modelo muy distinto al actual. El Almería necesita recuperar sensaciones tan olvidadas como el orgullo, la satisfacción y la ilusión. Y está claro que ni este presidente ni su estructura de club vayan a lograrlo, sobre todo porque si algo está claro es que el dueño del club no está interesado.

A partir de aquí, podemos hablar de la injusticia del 1 a 3, muy abultado. Podemos hablar del arbitraje y de las actuaciones de los futbolistas.  Y podemos criticar los planteamientos de Lucas Alcaraz. Pero la realidad es que el Almería, desgraciadamente, depende de que haya 4 equipos peores para no descender. Y el problema es que Sevilla Atletico y Lorca están senteciados, pero el Córdoba y la Cultural no. Y el problema es que mirando al calendario, la posibilidad de caer en el descenso no es para nada descabellada…

Raúl Piñeiro
Raúl es un almeriense de padre gallego que tuvo la suerte de cumplir su sueño de ser periodista deportivo antes de rayarse y marcharse a Londres…

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