Trabajo incompleto

Había avisado Lucas Alcaraz de que la idea era ir a por el gol y dar un golpe en la mesa. La alineación, con 3 centrales, parecía una contradicción, pero no lo fue. El Almería ocupó muy bien los espacios en el terreno de juego, presionó muy arriba la salida del balón pucelano, incomodando al equipo local y a sus aficionados, cuyo minuto de silencio en memoria de nuestro Gabriel no pudo ser más sentido y respetuoso.

Y en esas que las primeras ocasiones son rojiblancas y en una de ellas llegaría el gol de Sulayman haciendo buena la ley de los ex. No falla. Los que pusieron en Valladolid al mediocentro africano de cojo para arriba, tuvieron que quedarse con cara de pavo al ver cómo era el encargado de desnivelar el marcador. A partir de aquí, el Almería fue más y mejor que el Valladolid, generando ocasiones de peligro, con alguna intervención estelar de Rene de por medio, pero siendo mejor que su rival y mereciendo un marcador mejor. Era el típico partido que uno ve que como no lo mates, lo puedes acabar perdiendo, como así fue.

El segundo tiempo iba más o menos normal hasta el carrusel de cambios por uno y otro bando. Los locales se beneficiaron y el Almería salió claramente perjudicado. Para más inri, el gol de Oscar Plano trajo el miedo escénico a los rojiblancos, que empezaron a temer la derrota mucho antes de que esta se produjera. “La mentalidad ganadora no se entrena”, decía René tras el partido y no se me ocurre mejor frase para explicar la derrota almeriense. A raíz del empate pucelano, lejos de levantarse con orgullo y seguir haciendo lo que había hecho bien hasta ese momento, el Almería empezó a pensar que podía perder el partido, y acabó haciéndolo en una jugada que no debía haberse producido, como también señaló Lucas Alcaraz.

Al final, como siempre, fuimos los aficionados rojiblancos los que nos quedamos con cara de tontos. No merecimos perder el partido y tenemos claro que pudimos haberlo ganado, lo tuvimos en la mano. Pero no lo hicimos. Y aunque el descenso sigue estando a cinco puntos, la realidad es que llevamos 1 punto de 9, y el calendario sigue siendo de aúpa…

Raúl Piñeiro
Raúl es un almeriense de padre gallego que tuvo la suerte de cumplir su sueño de ser periodista deportivo antes de rayarse y marcharse a Londres…

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