Sumar y restar

Esto es como Coco en Barrio Sésamo, uno de mis programas favoritos de mi infancia. La lección de hoy es saber distinguir entre sumar y restar, y va dirigida a Luis Miguel Ramis, que tan solo lleva dos semanas por nuestra tierra y que quizás no tenga tanto tiempo para familiarizarse con la plantilla como merecería y necesitaría, pero la situación del Almería apremia y lo único que cabe esperar es que acierte más que falle en sus decisiones.

Sumar y restar. Imagino que Ramis, como cualquier otro entrenador, defenderá que todos sus jugadores suman y están unidos para la causa de la permanencia. Es el discurso normal y lo normal es que esa fuera la realidad. Sin embargo, aunque todos sumen y estén todos a una, puede haber ciertos jugadores que, muy a su pesar, pese a sus esfuerzos, no acaban de sumar. Al contrario. Restan. Y digo restan porque su aportación perjudica más que beneficia. Al menos a día de hoy y en lo que va de temporada.

Quiero creer que Ramis lo sabe y que solo la diplomacia y mano izquierda que se requiere de cualquier buen entrenador, le impiden ser más expedito en este aspecto. Pero, como he dicho antes, el tiempo apremia, y no estamos en condiciones de quedar bien con nadie, si acaso con la afición y el Almería, y esto solo se logra con la permanencia. Por eso Ramis, debe hacer la transición cuanto antes y no poco a poco como si tuviera más margen de error. No existe el margen de error y hay demasiado en juego.

Ximo, por ejemplo, suma más de central y resta como lateral. Todos coincidimos que aporta mucha seguridad a la zaga cuando actúa en el eje y no en la banda. El problema viene con Joaquín. El canterano sirve lo mismo para un roto que para un descosido. Cuando ha jugado de central, ha estado imperial. Ahora que juega en el medio, está también soberbio. La pena es no tener a los dos Joaquinos, uno para la zaga y otro para la medular. Resolvería muchas papeletas. Pero solo tenemos uno y Ramis tiene que decidir quién resta más, el que actúa en su puesto en la defensa o el que lo hace en el centro del campo. Porque una cosa está bien clara: Joaquín suma mucho.

28/03/2017