La oportunidad de Owona

El capitán Morcillo prácticamente nos sale a amarilla por partido, y queda la sensación de que son amonestaciones más que evitables. En León no fue distinto. Vio la amarilla, que ya era la cuarta del ciclo, a una de cumplir sanción, y posteriormente vería otra más, que lo deja fuera del equipo este fin de semana y que lo mantiene a solo una de cumplir sanción cuando pase este partido. Sí, podemos discutir la rigurosidad de las cartulinas que el central rojiblanco vio en León. También podríamos hablar de otras acciones en las que se jugó la amonestación.

La realidad es que este fin de semana no va a poder jugar y Ramis tiene la oportunidad de explorar lo que la pareja Joaquin-Owona puede ofrecer al equipo. El central almeriense, pese a su juventud, juega como si de un veterano se tratara. Seguro de vida en defensa, es un clamor que Albert Celades no lo haya llamado para la sub 21, aunque desde el punto de vista rojiblanco nos favorezca esa decisión, porque así lo tenemos con nosotros. Si Pozo es un jugador diferencial en la línea de tres cuartos, Joaquín lo es en la retaguardia, siendo un indiscutible en la alineación de cualquier aficionado rojiblanco.

Este fin de semana estrenará pareja, el camerunés Owona, que lo dejó en el banquillo en Pamplona y que, con la sanción de Jorge Morcillo, tiene una oportunidad que ni pintada en casa para ponérselo difícil al entrenador y abrirse un hueco en el equipo titular. Tengo que reconocer que le tengo mucha fe a esta pareja. Se trata de dos centrales de envergadura, pero que son bastante rápidos en el cruce. Entiendo que la tranquilidad de Joaquín se complementa con el ímpetu del futbolista africano, que la temporada pasada ya demostró en Alcorcón que es un gran central para la categoría y estoy convencido que tiene muchas ganas de reivindicarse sobre el césped y ayudar al equipo.

Quizás esta pareja de centrales le demuestre a Ramis que no hace falta un tricipote para defender bien. Quizás esta pareja pongas las cosas en su sitio y, a partir de una defensa sólida, el resto de las líneas recobren el sentido que todos queremos. Sin el tricipote

Raúl Piñeiro
Almeriense de padre gallego que tuvo la suerte de cumplir su sueño de ser periodista deportivo antes de rayarse y marcharse a Londres…

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *