El otro fútbol

En el mundo del futbol los resultados son inamovibles y son lo que cuentan. El 0 a 3 ante el Valladolid es lo que queda, y nadie se parará a pensar en que sucedió en ese partido aunque uno corre el riesgo de sacar conclusiones equivocadas si se ciñe al resultado sin haber visto el partido.

Porque el marcador no puede ser más engañoso, injusto e inmerecido. El Almería no mereció perder, y mucho menos por 0 a 3, pero es que el Valladolid tampoco mereció un botín tan grande. Fue un partido en el que el error de Borja marca un antes y un después. El mediocentro orensano, una bendición desde su llegada, cometió un error que supuso el 0 a 1 y empezar un partido nuevo, en el que el Valladolid se movió como pez en el agua.

A partir de ese momento, aparcaron el autobús, perdieron todo el tiempo del mundo y más, rompieron el ritmo del partido y se emplearon con dureza con la inestimable complicidad del colegiado, que hacia la vista gorda. Conforme pasaban los minutos, y pese a gozar de unas cuantas buenas ocasiones, la desesperación crecía en el Almería y el Valladolid se sentía más cómodo. Los dos goles postreros, con el conjunto almeriense lanzado al ataque, fueron demasiado. Pero el Valladolid dio una tesis doctoral en lo que es comúnmente llamado como “el otro futbol”.

Paco Herrera, consciente de la calidad rojiblanca, aderezada con la ilusión e ímpetu propios de un equipo que empieza a creer en la permanencia, planteó un partido en el que no hubiera partido. Si contáramos el tiempo efectivo de juego, seguramente nos llevaríamos una sorpresa. Cuando no había jugadores pucelanos sobre el verde, paraban el intento de juego rojiblanco a base de patadas. Ensañándose especialmente con Pozo que, pese a todo, cuajó un buen encuentro. El árbitro no estaba ni se le esperaba, con lo que el plan vallisoletano salió a la perfección.

A partir de aquí, podemos rasgarnos las vestiduras y dudar de Ramis o, como yo, podemos mantener la fe en el técnico y su trabajo. Esta derrota no cambia nada. Jugando así ganaremos más que perderemos, y la permanencia sigue siendo posible. Hace dos meses y pico no…