Desesperante y exasperante

El Almería viajó a Mallorca con las mismas preocupaciones que lo hice yo cuando regresé a la isla muchos años después de mi viaje de estudios allá por el año 93. Yo recordaba aquellas noches en la BCM, al son del “What is Love?” de Haddaway, las playas, las ensaimadas, la sobrasada… En la expedición rojiblanca dios sabe que es lo que estarían pensando, pero de lo que podemos estar seguros es que no estaban pensando en la necesidad y urgencia de ganar el partido ante un rival al que habríamos dejado hundido.

Una victoria que nos habría dado la permanencia virtual, a falta de 3 jornadas. Una final en toda regla, pero el Almería no lo entendió así, al contrario que el conjunto bermellón, que desde el minuto uno no dio tregua a los almerienses y dejó muy claro que se jugaba en este partido. Era desesperante ver como el cuadro rojiblanco andaba perdido por el estadio balear, mientras que los pupilos de Sergi tenían el control del partido, aunque tampoco es que nos asediaran con ocasiones cantadas de gol.

Y eso es lo más grave. A pesar de la indiferencia rojiblanca, nos quedó la sensación de que a poco que lo hubiéramos intentando, habríamos evitado la derrota. ¿Por qué el equipo se mostró tan apático y desenchufado? Es algo que jamás alcanzaremos a entender. Este equipo lleva dando la de arena demasiado tiempo. Su afición no gana para cabreos y disgustos, con el sufrimiento incorporado de serie. Y no es justo. No lo es. Siempre que tenemos la oportunidad de dar carpetazo a las ansiedades y agonías, lo tiramos todo al traste. Y lo hacemos con los rivales menos adecuados. Lo hicimos en Córdoba y lo repetimos en Mallorca.

El Almería ahora sigue necesitando dos victorias, pero ahora le quedan solo 3 partidos. Una mala tarde contra el Mirandés y podemos volver al descenso. Te plantas en Getafe y te pintan la cara y te queda la única bala del Reus en la última jornada, con la posibilidad de que incluso no dependas de ti mismo. Y el que con fuego juega, se acaba quemando. No siempre nos va a tocar la lotería. Por eso regalar lo de Mallorca fue exasperante y por eso muchos estamos muy hartos (y preocupados)…

23/05/2017