Prueba de fuego

Fue la del pasado sábado en el Estadio Juegos Mediterráneos una muestra más de que está abocado el Almería a sufrir una temporada más para mantener la categoría de plata. Pese a la derrota, las sensaciones del equipo distaron mucho de aproximarse a las de un equipo sin argumentos o carente de personalidad y alma. Al contrario, los primeros 45 minutos dejaron notas positivas, como la seguridad defensiva recuperada por Joaquín, un Sulayman que desprendió sensaciones de jugador con margen para aportar en la medular tanto en el aspecto defensivo como ofensivo, la ya habitual sensación de jugador especial de José Ángel Pozo, la velocidad de Lass o la lucha de un Soleri al que no hacía falta demostrar demasiado para que la afición lo colocase por encima de los delanteros actuales. En dicho tramo, el Almería no sólo no fue inferior a un rival de renombre como Osasuna, sino que pudo incluso llegar al descanso en ventaja.

Sin embargo, la segunda mitad desprendió señales de alerta preocupantes. Para comenzar, recibir un gol a balón parado, que condena al equipo a luchar por remontar ante un equipo al que no es fácil sorprender a la contra. Un error que costó los tres puntos y que no suele ser habitual en los equipos de Lucas Alcaraz. Aún así, el Almería dispuso de alguna ocasión para empatar, si bien es cierto que René, una vez más soberbio, también evitó que la derrota fuese más abultada.

En cualquier caso, la derrota entraba dentro de lo previsible por la entidad del rival. Sin embargo, vuelve a dejar el descenso a sólo un punto. Haría bien el técnico en recuperar para la causa a un Fidel que tuvo dos partidos tras su llegada al banquillo prometedores, pero que se ha vuelto a perder en el ostracismo y con ello ha vuelto a sumirse en el bajo rendimiento. Un jugador de su calidad siempre debe sumar al equipo y es tarea del míster convencerle de su valor y de la importancia de su implicación.

Y en estas, llega una prueba de fuego en la Ciudad Deportiva Ramón Cisneros, el sábado en Sevilla, ante el filial sevillista. Un conjunto que acumula cinco encuentros sin sumar puntos, pero que a buen seguro dotará al encuentro de intensidad y pondrá en apuros al equipo rojiblanco. Conseguir los tres puntos puede resultar vital para las aspiraciones de la UD Almería, para coger aire e impulso de cara a mantener la zona de peligro a una distancia relativamente cómoda, que permita al equipo competir sin la ansiedad propia de verse con el agua al cuello. Pero mucho ojo, no será sencillo, como no lo es nada en la categoría de plata. Esa que muchos critican por un supuesto bajo nivel que dista mucho de la realidad. Aquí, cualquiera te pinta la cara y hasta el colista puede ganar al líder. Una prueba de fuego que puede marcar, y mucho, el futuro del equipo de aquí a final de temporada. Que la fuerza nos acompañe.

JM Capel
José Miguel es redactor y CM del medio digital Sphera Sports. Considerado un especialista en la categoría de plata del fútbol español.

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