Pozo, un mago al que disfrutar

Aún permanece en mi retina. Esa jugada en la que un menudo futbolista recoge un rechace a la salida de un córner en contra en el borde de su área. Con una facilidad pasmosa se deshace de Aitor Sanz con un autopase mágico y recorre la totalidad del terreno de juego sin que ningún contrario le pueda alcanzar. Observa las opciones y elige la mejor, un pase medido en el que deja a Juan Muñoz en una situación inmejorable para anotar el 3-1. La jugada es una radiografía perfecta de la dimensión de jugador que posee el equipo, del estado de gracia en el que además se encuentra. Era el minuto 77. Ya no desprende sensación de debilidad física, de falta de fondo, aquello que parecía su talón de Aquiles, su merma para convertirse en un futbolista diferencial. Antes ya había sido fundamental en el juego del equipo y en el segundo tanto, con una asistencia medida a Juan Muñoz, al que pareció colocar el balón de tal forma que aunque rematase mal anotara. Pero no es la primera vez esta temporada, ni probablemente será la última.

Porque nos encontramos ante un futbolista diferente. Con cualidades realmente valiosas, con una visión que poseen los elegidos, de movimientos naturales de coordinación perfecta, conducción soberbia y una capacidad para leer el juego solo al alcance de futbolistas tocados por una varita. Una varita mágica, porque José Ángel Pozo es un mago del balón al que por fin podemos disfrutar en todo su esplendor. Ahora la timidez y humildad que refleja su carácter en su parcela personal parecen haber quedado lejos del terreno de juego. Por fin el mago parece ser capaz de mostrar todo su repertorio en el verde, sin guardarse nada, convencido de sus posibilidades, confiando en su clase. Y a poco que el equipo le acompaña, el espectáculo está garantizado. No hay un futbolista igual en la plantilla, quizá no exista ninguno que se le asemeje en toda la categoría de plata. Aunar tanta clase, visión de juego y calidad en un único futbolista no está al alcance de muchos. Y aún mejor, su margen de mejora, dada su juventud, es realmente amplio. Su futuro está en Primera. De eso no cabe duda.

Salvando las distancias, su fútbol, sus movimientos, su conducción, recuerdan a futbolistas que han triunfado en la máxima categoría. Por eso, Pozo es un mago al que disfrutar’ mientras esté con nosotros. Porque algún día se irá y ese día lo echaremos mucho de menos y aquellos que desperdiciaron el tiempo dudando de él en lugar de disfrutarlo, se arrepentirán. El domingo la afición coreó su nombre. Probablemente sea la primera de muchas ocasiones de aquí a final de temporada. El jugador lo merece, y la afición también. Pozo, el mago del Mediterráneo.

JM Capel
Redactor y CM del medio digital Sphera Sports. Especialista en Segunda División.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *