Lucas, estilo definido

Especialistas, expertos, curtidos, metódicos. Entrenadores muy valorados en la categoría de plata, que suelen impregnar sus equipos de un estilo, de un método, de características inherentes al juego del equipo, preocupados al máximo por los mecanismos. Anquela, Bordalás, Rubi, Enrique Martín, Cervera, Oltra, Sampedro, Martí, Natxo González… La práctica totalidad de los equipos de Segunda División suelen buscar un perfil concreto de entrenador, un estilo, una trayectoria, cierta seguridad. Es cierto que no siempre el resultado es satisfactorio, sin embargo, es un buen punto de partida para tratar de asegurar una cierta regularidad en el juego y los resultados. En esa línea se ha encaminado el Almería a través de la contratación de Lucas Alcaraz, un entrenador que cumple con el patrón descrito.

Como muestra, un botón. El estreno de Lucas Alcaraz en el banquillo almeriense tras sus anteriores etapas en el club si algo mostró fue precisamente la intención del entrenador de dotar al equipo de identidad. Un estilo definido, que podrá gustar más o menos, que podrá ofrecer mejor o peor resultado, pero con el que sin duda el técnico granadino pretende dotar al equipo de personalidad, de mecanismos defensivos y de seguridad como bloque. El encuentro en tierras catalanas constituyó sin duda una muestra del camino que Alcaraz desea que emprenda su equipo. Compacto atrás, junto, solidario, generoso en el esfuerzo y ante todo, atento en los aspectos defensivos. Pocas fueron las lagunas defensivas que mostró el conjunto y en uno de esos escasos despistes llegó el gol del ‘Choco’, un delantero de aquellos a los que si les dejas un milímetro castigan la osadía. Por suerte, la inexperiencia del filial blaugrana permitió a los almerienses arrancar un empate del Mini Estadi que refuerza la línea de estilo definido que persigue Alcaraz; la búsqueda de una identidad como bloque, que tratará de cimentar desde la fortaleza del sistema defensivo. Teniendo en cuenta la escasa pólvora existente en la zona ofensiva, la apuesta parece lógica y el estilo el adecuado a las carencias que presenta el equipo. Si además consigue engranar los jugadores necesarios para crear peligro a la contra, el equipo tendrá mucho ganado para cumplir objetivos, mientras la incertidumbre sobre el mercado invernal continúa acechando a los aficionados.

El domingo visita la capital almeriense el CD Tenerife, un equipo de autor, dirigido por un técnico con carácter como José Luis Martí. El equipo canario llegará con bajas importantes como Villar, Montañés y Suso Santana. Sin embargo, cuenta con elementos de peso para poder dañar a su rival. Una defensa habitualmente segura, con la irrupción de un joven valor como Jorge Sáenz formando pareja con el experimentado Carlos Ruiz, que está sufriendo eso sí contratiempos en los laterales motivados por las lesiones, en los que lo lógico sería la vuelta de Camille al flanco zurdo y que Luis Pérez continúe ocupando el diestro, dado su elevado rendimiento. En el centro del campo, Vitolo ofrece consistencia defensiva, acompañado por un Aitor Sanz que vive una segunda juventud y que es clave en la construcción del juego. El internacional Bryan Acosta podría volver a la titularidad y la amenaza atacante estriba en un Samuele Longo que ya rindió a un altísimo nivel la pasada temporada en el Girona del ascenso y que actualmente se encuentra aliado con el gol, como demuestra el hecho de que haya visto puerta en las últimas tres jornadas, la última de ellas con un doblete. Un encuentro de todo menos sencillo que medirá el trabajo realizado por el nuevo técnico del Almería en las dos semanas al frente del equipo.

JM Capel
Redactor y CM del medio digital Sphera Sports. Especialista en Segunda División.

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