Javier Montoya vs Raúl Piñeiro: ¡Qué bueno que saliste!

  • JAVI MONTOYA: Duba Duba Du

Raulico, este puente que no es tal ni para ti ni para mí casi me impide cumplir mi compromiso semanal para contigo. Mucho trabajo y compromisos sociales han ido retrasando el momento de sentarme a escribirte pero mira tú por dónde que lo he encontrado y he hallado también el tema idóneo para compartir contigo. La noticia que llevábamos 3 años esperando, amigo: se va Duba. Así lo comunicaba el club y la noticia corría como la pólvora por redes sociales y grupos de WhatsApp, con chascarrillos y comentarios que llegan hasta el día siguiente. Y no es para menos.

Nos lo vendieron hace tres años y medio como interior izquierdo fino, de los que la pega bien y de hecho en el Córdoba siguen teniendo buen recuerdo de su zurda porque se encargaba, por lo que parece, de lanzar jugadas a balón parado. Aquí ni atisbo de eso y su puesto ha sido el de lateral, pese a que hasta el final ha demostrado que defender no es lo suyo. Tiempo ha tenido, bien es cierto, de aprender ciertos conceptos o al menos de corregir y pulir defectos. Pero oye, esto es como los idiomas y, por mucho que te empeñes en aprender uno, te será difícil si no tienes ese don.

La temporada pasada estuvo a punto de abanderar el descenso a 2ªB porque, si analizamos los puntos que costaron sus errores, quizá no estaríamos cómo estamos. O sí, nunca lo sabremos. El caso es que, como a la hora de la muerte, surgen también los defensores y parece que sale un gran jugador, de una calidad excelsa. Luchador sí era pero esto es fútbol, no todo es garra y correr: lo mismo vale para otros incansables como Vélez o Zongo e incluso Chuli. Para acabar, una reflexión: ¿es justo meter en el saco a los que no tienen ni dos oportunidades, como Isidoro o Quintanilla ahora o Goñi antes? Todo tuyo, Raúl.

RAÚL PIÑEIRO: Evasión y victoria

Querido Javi, el 7 de Diciembre es desde ya una fecha imborrable para mí y digna de celebrar cada año de ahora en adelante. No es para menos. Se va una rémora. Será todo lo luchador que quieras, ¿pero de qué sirve un albañil luchador y trabajador si la casa se viene abajo? Los fracasos de las últimas temporadas no se entienden sin el concurso de Dubarbier y, por tanto, no puedo más que congratularme de que sea ya historia y lamentarme de que esto no hubiera llegado mucho antes. No olvidemos que el club cometió el disparate de renovarle 3 temporadas más. De locos.

Ahora bien, el bueno de Sebastián Dubarbier no ha tenido la salida entrañable y emotiva que cabía esperar de un capitán y jugador clave como el club nos ha querido vender en todo este tiempo. Lo de Duba ha sido una huida en toda regla. En realidad ha sido un motín permanente desde el verano, cuando problemas familiares desembocaron con sus hijos en su La Plata argentina natal. Dubarbier perdió la cabeza, quiso irse por activa y por pasiva. Se ofreció a todo equipo argentino dispuesto a escucharle, y en todos los casos se encontró la misma respuesta: “Si estuvieras libre…”. Duba entonces trató de rescindir su contrato, pero el club le dijo que acababa de renovar 3 años y que era un jugador clave para Soriano. El jugador, no contesto con esta respuesta, siempre tuvo claro que saldría del Almería más pronto que tarde. Unas convenientes lesiones musculares, que incluso aprovechó en algún caso para ir a ver a la familia en Argentina, con la complicidad del club, le han tenido, gracias a dios, fuera de los terrenos de juego lo suficiente para que el equipo no tenga una situación aún más grave. La llegada de Nano no pudo ser más prodigiosa y yo, desde luego, no voy a echar de menos a Dubarbier. Yo aun sé lo que hizo la temporada pasada, como sé lo que hicieron otros jugadores y técnicos que siguen aún en el Almería y que ojala le sigan pronto…

08/12/2016