Javier Montoya vs Raúl Piñeiro: Impuestos y sucesiones

  • JAVI MONTOYA: Herencia del filial

Raulico, ahora que estamos a vueltas con el impuesto de sucesiones veo oportuno reflexionar sobre la herencia recibida en la UDA. Tras ganar al Alcorcón hemos dado un paso importante, crucial y necesario, ante un rival directo. Una batalla ganada de las once que aún quedan para salir vivos de esta guerra en la que hace tiempo dejamos toda esperanza de ganar. Sobrevivir en la categoría no será fácil porque podemos pagar caro el peaje de haber tardado en relevar a Soriano. Ya el primer error fue darle el banquillo a un jugador con el carné de técnico recién sacado para afrontar una temporada difícil como sería esta, vista la experiencia de la anterior.

En dos partidos, Fran Fernández dejó una herencia limpia, sin impuestos, que debe aprovechar Ramis. Olvidando ya la puesta en escena del Ciutat de Valencia, alineación que no tendría que repetirse aunque a Trujillo lo volvimos a sufrir el sábado, el modelo debe ser el del Anxo Carro, donde el técnico del filial nos hizo saborear en su estreno con el primer equipo un triunfo fuera tras casi un año sin echárnoslo a la boca. Uno de los pocos agradecimientos a Sori, confiar en Joaquín, que debería volver a jugar atrás, con Ximo de pareja, para dejar a Borja el pivote libre. Fran rescató a Ramón y esta vez nada tuvo que ver Uche ni nada extradeportivo: no jugaba ni entraba en convocatorias porque a Soriano no le daba la gana. Por suerte no siguió el camino de los defenestrados por el maño: Iago, Iván, José Ángel o el propio Chuli. Hemos recuperado para la causa, pese a que se irán en junio a algún equipo de 1ª si nada falla, a Ximo y Puertas. Cabe recordar que éste, ya en verano, no parecía contar para Soriano pero al final tuvo que rendirse a la evidencia de su calidad. Destellos y continuidad que ha tenido el benahaducense y le están faltando a Pozo, que brilló con Gorosito, quien le sacó el partido que no pudo sacarle Sergi o no supo Carrillo. De Ramis depende que nuestro 10 lo sea en estos dos meses. Espero que se siga apoyando en el legado que dejó Fernández a su paso, corto pero esperanzador. Y si echa la vista atrás, que sea para aprender y esquivar los errores y las cabezonerías de otros, con nula experiencia en banquillos. Y esta es mi opinión, herédala y dale continuidad, amigo.

  •  RAÚL PIÑEIROPlan de pensiones

Querido Javi, Soriano creía tener un plan de pensiones con el Almería. En realidad, se creía un funcionario con el trabajo asegurado de por vida, con la diferencia de que ni siquiera había hecho oposiciones. El problema es que, aunque él ya no sigue en la entidad (más vale tarde que nunca), tuvo tiempo de sobra para asegurarle un dulce retiro o buen plan de pensiones a los suyos. Y en esas estamos. Entretanto, el equipo toma aire en tan solo un mes sin Soriano y ahora sí parece estar en condiciones de pelear por la permanencia y puede que hasta la consiga, dependiendo de cómo se dé la cosa. Cabe esperar que el aferramiento de Soriano en el puesto y el empecinamiento de Alfonso por mantenerlo, nada más y nada menos que 27 jornadas, no nos acabe dando un disgusto mayor del que ya tenemos tras sufrir lo insufrible ya no solo esta temporada, sino las tres o cuatro últimas.

La herencia, como indicas, no es menuda, y creo que hemos pagado el impuesto de sucesiones con creces. Ramis ha demostrado en apenas dos semanas que la plantilla puede tener sus limitaciones, pero que tampoco ha sido bien gestionada anteriormente (a excepción claro está de las dos jornadas de transición en las que Fran Fernández estuvo al frente a un gran nivel). Los jugadores destacan la intensidad de los entrenamientos de Ramis en contraste con lo que pasaba con Fernando Soriano. Además, el flamante e impetuoso entrenador rojiblanco está dándole carácter y confianza a un equipo que, además, demuestra saber, por fin, a lo que juega y que quiere hacer y, lo más importante, como conseguirlo. Le falta a Ramis rendirse a la evidencia en cuanto a lo que Trujillo se refiere. El once de garantías va cogiendo forma y así, con los que deben jugar en su sitio, no solo podremos competir en la categoría, sino que incluso podremos lograr el objetivo de la permanencia, pese a la herencia. Es lo que tiene tener a un entrenador que sabe de qué va esto y que deja los amiguismos para los bares. Un entrenador que mira por el interés común y no por el interés individual. Un entrenador que une, y no uno que divide, y no precisamente dividendos…

30/03/2017