Javier Montoya vs Raúl Piñeiro: Interinos

  • JAVI MONTOYA: Mi profe

Contigo, Raulico, he compartido clases. Llegó tarde nuestra amistad y no se cruzaron antes nuestros caminos, tú en Adra o Almería y yo en Níjar hasta los 18. Nos conocimos en la UAL y ya no había maestros ni profes, como en nuestro cole o insti. No sé tú pero yo tuve una seño prefe, doña Manoli, con la que volví a coincidir profesionalmente tras muchos años sin vernos. Antes que ella tuve a María José y después alguno hubo al que guardé cierto cariño. Por saltar colegio e instituto y citar alguna coincidencia contigo, digamos Sagrario, en el CAP. Era un infierno si faltaban y te ponían con otro, ya fuera el que complementaba la materia en la Universidad, Don Paco el de gimnasia o el temible don Manuel en mi cole, que a golpe de regla de madera de medio metro te atizaba por equivocarte tras un amenazante “pon la mano”. Otros tiempos, métodos arcaicos ya entonces en los 80.
Todo este párrafo rollo sin nada que ver con fútbol viene por la actual situación de la UDA, que es la de muchos clubes en algún momento de su historia, aquí tampoco se ha inventado nada. Ya el curso pasado se intentó suplir al profe que llegó al final del anterior, un tal Sergi que fue buen estudiante en los mejores colegios de Barcelona. Rivera, que no pasó de unas semanas como interino, volvió a sus clases en ciclos inferiores y al final le pidieron el traslado fuera. De fuera vinieron Carrillo y Gorosito, dos profes de distinto perfil pero que no llegaron a hacerse con la clase. El alumno Soriano se hizo cargo con el CAP recién acabado y ahora sale tras pecar de inexperiencia pero soberbia. Su sustituto en teoría provisional es un interino que, como Rivera, daba clases al ciclo inferior. Agrada a alumnos, padres, consejo escolar y a todo el centro. Es joven como su predecesor pero tiene más experiencia dando clases -no era difícil- y a la primera lección ya ha obtenido mejores resultados. Por el bien de todos, esperemos que pase otra semana con nota y ocupe plaza, que sustitutos fuera ya habrá tiempo de encontrar. Y por desgracia, como a Sagrario o Manoli, a Casuco o Emery no los volveremos a disfrutar.

  • RAÚL PIÑEIRO: Vocación

Querido Javi, compartimos algunas clases, aunque han sido muchas más las cosas que hemos compartido, sobre todo horas de bar… Como todos, yo también tengo mis profesores de cabecera, desde Don Rafael, Doña Ana o Don Francisco Crespo, todos ellos de Mare Nostrum en Adra, hasta los entrañables Landon, González y compañía de la uni, pasando por los Camilo, Santisteban o Manuel López del instituto Alborán. Siempre he defendido que no por tener conocimiento de una asignatura se es buen maestro. La educación es un área que depende mucho de lo vocacional. Si no te gusta trabajar con niños, por favor, ni te lo plantees. Si no disfrutas enseñando, si eres incapaz de transmitir tus conocimientos y despertar el interés de tus alumnos, búscate otro empleo. En este sentido, ser entrenador viene a ser lo mismo. Soriano puede ser una leyenda del Almería y desde luego saber, sabe mucho. Sin embargo no creo que le guste la profesión de entrenador y, sobre todo, no ha sabido transmitir su doctrina a sus jugadores, ni tan siquiera a sus discípulos.
Por eso lo de Fran Fernández tiene mucho valor. Un entrenador al que no le han regalado nada y que se ha curtido en mil batallas por el futbol amateur almeriense antes de que le llegara esta oportunidad. En Lugo demostró saber muy bien qué hacer con el equipo. Demostró conocer la plantilla y haber estudiado al Lugo. El triunfo del Almería fue su triunfo y, por tanto, es justo y necesario que se siente de nuevo en el banquillo este domingo. Es más, creo que sin Soriano, el Clan de la Térmica ha perdido fuerza y lo normal es que los que suelen dividir el vestuario a su antojo ya no lo puedan hacer. Y si el entrenador solo se tiene que dedicar a hacer su trabajo, y no a lidiar con conspiradores, Fran Fernández tiene muchas opciones de sacar esto adelante. Es un entrenador vocacional, que disfruta de la profesión y que tiene ante sí la oportunidad de su vida. Ojala tenga suerte porque, además, su suerte será la del Almería.

09/03/2017