Una grada con corazón

Toparse con personas como Juanjo López, presidente de la peña Sotanillo Ortiz-Bernal, es de esas cosas extraordinarias que te da el fútbol. Bueno, en este caso, la vida. El sábado, con la cabeza en la orografía del parque natural de Cabo de Gata-Níjar, más de 7.000 personas ocupaban su tiempo en el Almería-Rayo. Allí, a la entrada del fondo norte, estaba Juanjo, con su sonrisa, repartiendo folios con el dibujo de un pez en alusión al, todavía en paradero desconocido, Gabriel. Porque él vive estas injusticias como propias.

El estadio, incluídos los alrededor de 100 aficionados vallecanos que allí se dieron cita, no dudaron en llenar de peces y mensajes de apoyo al niño el graderío, aplaudiendo durante la totalidad del minuto 27 en su honor. Es muy duro. No me importa el fútbol. ¿Qué más da? En mi cabeza no había otra cosa. Ni la hay ahora. Gabriel, víctima de un ser al que el destino no debió permitir la existencia.

El estadio entero sufrió aquel momento. Los expresivos rostros no parecían prestar atención a un césped donde el Almería dio la cara haciendo olvidar la clasificación de uno y otro equipo. Pero no importa, da igual. Gabriel, es lo único que puede rescatar del partido. Su rostro en el vídeo marcador. Los peces que nadaron bajo la intermitente lluvia. Las miles de almas, porque somos mayoría, que tienen corazón. Somos más, debemos seguir siendo más. Porque tiene que haber más Juanjos, de hecho los ahí.

Alejandro Asensio
Alejandro es maestro de Educación Física con una enorme vocación periodística. También colabora en Radio Marca Almería y Diario UDA.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *