Fuera telarañas

Una tumba, de esas sobre las que el tiempo pasa implacable y a las que nadie echa cuentas. Una cama fría, de piedra, enmohecida, de las que han sufrido durante siglos las inclemencias del tiempo. Eso es el Mediterráneo. No lo reconozco. Pienso sobre aquello que mencionó Luis Ángel Duque “El Breve” y que comparaba la afición almeriense con las pistolas del Coyote, por su fogosidad. ¿Dónde está aquella afición?

Es verdad que hemos sufrido y que no tenemos muchos motivos para reír, pero es ahí donde radica la clave de una afición veterana, y creo que ya lo somos. Hay que reponerse y verter al aire el ruido de un estadio maduro, con historial de victorias imposibles. De ahí, saldrá la implicación de los que han de pisar el césped.

Unas palmas, un `vamos mi Almería´, un `alé, Almería, alé alé´. Un algo. Que se note que hay vida en esa grada. Quitarse las telarañas.

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