Naranjas de la China

No sé cómo lo verá Alfonso García pero esto empieza a pintar a tercera temporada seguida de su UDA luchando por no bajar a 2ªB. Los que me conozcan o simplemente sigan mis opiniones sabrán que no voy de -porque tampoco lo soy- oportunista: ni lancé las campanas al vuelo con el 3-0 al Sevilla Atlético ni el empate en León me supo dulce. Pero reconozco que tampoco vi venir el descalabro ante el Huesca. Y ya lo de Vallecas pone las banderillas a un equipo que si no reacciona el domingo ante el Valladolid puede encontrarse con una estocada imprevista antes de cambiar de tercio.

Entrenador y jugadores a partes iguales. Sigo pensando en ellos como principales culpables de haber sumado el pírrico punto de los nueve en disputa en estas tres últimas jornadas. En Vallecas volví a tener malas sensaciones antes de empezar el partido, sólo con ver la alineación de Ramis y comprobar que el banquillazo de Pamplona se repetía para Joaquín, quien junto a René y Nano debería ser fijo atrás si me permite la apreciación su entrenador.

Precisamente entre Owona y Morcillo la liaron al borde del descanso de tal manera que el árbitro, acertadamente, nos dejó sin el capitán rojiblanco para toda la 2ª parte y ahí que entró el de Huércal a costa de prescindir de Nauzet, de lo poco salvable en el primer tiempo y siempre que juega. ¿No le da el físico para más de 45 minutos? Eso es otro cantar. Otro de los damnificados fue Alcaraz, que dejó su sitio de inicio precisamente al canario pero que tampoco tardó mucho en entrar. El sustituido fue Pervis, única alternativa que parece encontrar Ramis para sentar a Fidel, que acabó jugando unos minutos por Fran Rodríguez, al que se le empieza a acabar el crédito junto al de los que defienden que las razones por las que le ha quitado el puesto a Motta son meramente deportivas.

En estas, el presidente puede que esté pensando en cosas desagradables y conspiraciones arbitrales. Algunos aficionados sé que en parte tiran por ahí y me parece respetable pero no opino igual. Tenemos lo que merecemos, un club cuyo presidente hace y deshace, se deja caer cuando le conviene y se descuelga con declaraciones de todo tipo pero siempre con la posible venta a un grupo empresarial, que según toque puede ser americano, suizo o chino.

Pues naranjas de la China traigo, Alfonso. Con lo bien que pintaba todo, entre idas y venidas, limpiezas incluidas. Era demasiado pedir que Raúl Lozano se quedase y a Corona le tocara esperar o que se invirtiera algo más de esos 70.000 euros en Owona, cantidad ínfima en general para el fútbol profesional y más aún en comparación con los ingresos obtenidos por ventas de jugadores como Quique o Chuli.

Pero la tostada y las miradas son para Ramis, que como digo tiene su parte de culpa porque considero podría gestionar mejor sus recursos. Pero es solo mi opinión porque también me hago cargo de lo que tiene: una defensa que parece desquiciar a René a niveles cercanos a los que debió vivir Casto, con un lateral derecho de otro nivel chupando banquillo si no grada por los motivos que nunca se sabrán pero que son los que son; el izquierdo sigue sin competencia y de los 4 centrales sólo el más joven sería indiscutible para este que escribe, mientras que otro es capitán y los otros dos pueden considerarse afortunados por seguir jugando en clubes de LFP. Mejor no sigo, que me caliento y bastante calor sigue haciendo. Naranjas tardías este año en mi cortijo, no sé en el de la familia García. Pues nada, tranquilidad y buenos alimentos.

Javier Montoya
Estoy en Almería TV, Diario de Almería y masalmeria.com, entre otros. Ex de La Voz de Almería y Guikozkoa Sport.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *