Jugadores invisibles

Todos los conocemos. Fichajes de primera o última hora, titularísimos o aspirantes a desbancar al titular. También canteranos, chavales que prometían y metían en Primera pero en Segunda ni la huelen. En todos sitios hay o ha habido alguno así menos en Almería: abundan. Y ya no sólo en la UDA, en su corta historia y luces, últimamente escasas. Antes de la Unión también pasó pero voy a centrarme en la actualidad, con un inciso para destacar a un ex reciente, de nombre Ernesto. ¿No caen? Vale, de apodo Teto y apellido Goñi. Lo trajo Néstor Pipo Gorosito junto a Saveljich pero mientras el primero no era carrilero para jugar en defensa de 5, al segundo le vino como anillo al anular ese sistema y vivió un idilio tal que aún se le echa de menos y no se entiende su ausencia.

Dubarbier, también beneficiado por el refuerzo defensivo, reaparece ahora tras lesionarse en agosto aunque su sitio está bien cubierto por Nano, al contrario que el lateral derecho, donde Ximo no es ni su sombra pero tampoco tiene recambio: ni confían en Iago atrás -pese a haber cumplido hace un año en defensa de 4- ni Isidoro -también conocido como el del Betis- ha sido un fichaje válido, sólo decorativo. Si Soriano se planteaba jugar ante el Córdoba con Ximo de central, ninguno de estos dos últimos recambios en el carril derecho está disponible por lesión, así que la baja de Morcillo la debe cubrir Quintanilla -otro que parece estar de prestado, pese a lo mal que funcionan los teóricos centrales titulares- o vete a saber si no retrasa a Vélez junto a Trujillo aunque eso abriría la puerta a Joaquín, José Ángel y Pozo tras Quique, más Puertas y Fidel. A Chuli, Juanjo e incluso Julián los vemos pese a ser casi invisibles, don que curiosamente tiene Zongo: más que por entrenar, cobra para viajar a Burkina. Así lo veo yo…

05/11/2016