Empeños a lo bestia

Se empeñan desde la UD Almería en aclarar que si no se trae un delantero es porque no hace falta. Evidentemente, sólo 20 minutos de partido ante el Girona dejan en pañales a quienes tal afirmación sostienen: lesión de Quique, entrada de Juanjo y nada más. Se empeña Soriano en dejar fuera de las convocatorias a Ramón, privando así de la única posibilidad plausible para que Pozo pueda asociarse y compartir un mínimo de creatividad con algún mediocentro. Se empeñan en calzarnos un pivote doblemente destructivo, con Borja y Vélez de guardaespaldas pero sin atisbo de creación y con problemas ambos para aguantar físicamente hasta el final.

Pese a todo, se empeña Soriano en morir con Vélez. Ante el Girona, el elegido para salir y que Corona pudiera tener sus 5 minutos fue Borja. Se empeña Casto en pedir tranquilidad a una defensa, que pese al espejismo de la portería a cero en los dos últimos partidos en casa, hace aguas por todas partes. Nos empeñamos en creer que los nuevos -Álamo, Yoda o ahora Motta- van a mejorar a los anteriores pero olvidamos que a la mayoría los han traído los mismos. Lo de Nano fue un milagro pero por desgracia uno de los pocos aciertos de la dirección deportiva.

Para más zozobra, jugadores como él o Fidel sufren el efecto contagio. Morcillo se empeña en cometer errores de bulto y no acaba de quitar la razón a su entrenador cuando se empeña en tirar de Trujillo, ni la sombra del que fue. Joaquín hace lo que puede, que no es poco. Nos empeñamos en encomendarnos al que aún no está, al menos físicamente, que aparte de la Patrona será Uche o no sé qué delantero en paro pese a que se empeñen en negar la mayor evidencia: si Quique/Puertas no gol, no party. Se empeña Alfonso en mantener a Soriano y ambos manteniendo su soberbia ante periodistas -César Vargas- y afición -la última, lo de Grada Joven-. Ojalá pusieran más empeño en reconocer su bestial incapacidad.

11/02/2017