Actitudes y aptitudes

En la vida, como dice la canción, hay tres cosas. El orden, con el que se puede estar más o menos de acuerdo, dicta que son salud, dinero y amor. En el fútbol, por simplificar y ser original y aunque cualquiera de ellas me vale, diré que hay otras dos: actitud y aptitud. Si tienes salud pero no dinero o amor estarás hecho un roble pero te sentirás un pobre desgraciao. Con pasta o éxito amoroso pero estando hecho una pena tampoco serás feliz. Y con el corazón contento pero sin parné o con enfermedades la alegría será relativa y su vida de todo menos plena.

Así, volviendo al deporte rey, con actitud positiva y muchas ganas se pueden conseguir logros pero si no pones algo de calidad o no te acercas a la excelencia, por mucha buena voluntad y entrega que le metas al asunto será difícil que logres tener éxito o te mantengas mucho tiempo en dinámica ganadora. Y al revés, siendo un fenómeno pero poniendo pocas ganas y jugando sin toda la intensidad necesaria te van a comer la tostada los que tengan tus aptitudes o similares y sí le pongan ganas o los que suplan el pequeño déficit de aptitud que puedan tener contigo con los cojones del caballo de Espartero.

Y todo ello es el resumen simple y quizá demasiado subjetivo de lo que a mi entender llevamos padeciendo con la UDA en los últimos años. Salud, dinero y amor tuvimos a la vez hace mucho tiempo, en aquella época gloriosa del ascenso y la primera etapa en la máxima categoría. Luego ya fueron faltando y los altibajos nos llevaron a ser por un breve periodo un equipo ascensor, de sube y baja. La salud la vamos perdiendo a disgustos, el dinero tampoco está muy rebosante que digamos y el amor se resiente. Actitud y aptitud de los que deben conjugarlas parecen estar volviendo, no recuerdo la última vez que se dieron en dos partidos seguidos hasta estos ante Sevilla Atlético y en Elche. ¿Es mucho pedir un par más? El que tenga un amor, que lo cuide…

30/04/2017